miércoles, 2 de noviembre de 2011

Achillea millefolium L.



Nomes en galego:
Aquilea / aquileia , correola, herba da rula, herba das cortadelas, herba das feridas, herba dos golpes, herba dos carpinteiros, herba dos soldados, merisana, milefolio / milefólio / milfollo, milenrama, milfollas .


*O sobrenome de
planta das feridas ou dos soldados, é debido á enorme popularidade que alcanzou para curar as feridas e parar as hemorraxias, motivo polo que todos os soldados a levaban sempre nas súas mochilas. Os gregos chamaron a esta planta Aquilea, en honra ao seu heroe Aquiles. Na antigüidade foi das herbas máis apreciadas polas bruxas e feiticeiras.





Nun cemiterio de lugar castelán



Curral de mortos, entre pobres tapias,


feitas tamén de barro,


pobre curral onde a fouce non sega,


só unha cruz, no deserto campo


sinala o teu destino.



Xunto a esas tapias buscan o amparo


do fustrigo do nordés as ovellas


ao pasar transhumantes en rabaño,


e nelas rompen da fútil historia,


como as ondas, os rumores vans.



Como un illote en xuño,


cínguete o mar dourado


das espigas que á brisa ondean,


e canta sobre ti a laverca o canto


da colleita.



Cando baixa na choiva o ceo ao campo


baixa tamén sobre a santa herba


onde a fouce non curta,


do teu recuncho, pobre curral de mortos!,


e senten nos seus ósos o reclamo


da rega da vida.



Salvan as túas cercas de cachotes e barro


as aladas sementes,


ou chas levan con piedade os paxaros,


e medran escondidas papoulas,


caraveis, magarzas, uzes, cardos,


entre abandonadas cruces,


non máis que das aves libres pasto.



Cavan tan só na túa maleza brava,


curral sacro,


para dunha alma que sufriu no mundo



logo sobre esa sementa

barbeito longo!



Preto de ti o camiño dos vivos,


non coma ti, con tapias, non cercado,


por onde van e veñen,


xa rindo ou chorando,


rompendo coas súas risas ou os seus choros


o silencio inmortal do teu cercado!



Despois que lento o sol tomou xa terra,


e sobe ao ceo o páramo


á hora do recordo,


ao toque de oracións e descanso,


a ruda cruz de pedra


das túas tapias de barro


queda, como un gardián que nunca dorme,


da campiña o soño vixiando.



Non hai cruz sobre a igrexa dos vivos,


en torno da cal dorme o poboado;


a cruz, cal can fiel, ampara o soño


dos mortos ao ceo acurralados.



E desde o ceo da noite, Cristo,


o Pastor Soberano,


con infinitos ollos escintilante,


reconta as ovellas do rabaño!



Pobre curral de mortos entre tapias


feitas do mesmo barro,


só unha cruz distingue o teu destino


na deserta soidade do campo!


Miguel de Unamuno

* A tradución ao galego foi feita por min





Versión en castelán


*El sobrenombre de planta de las heridas o de los soldados, es debido a la enorme popularidad que alcanzó para curar las heridas y parar las hemorragias, motivo por lo que todos los soldados la llevaban siempre en sus mochilas. Los griegos llamaron a esta planta Aquilea, en honra a su héroe Aquiles. En la antigüedad fue de las hierbas más apreciadas por las brujas y hechiceras.


En un cementerio de lugar castellano



Corral de muertos, entre pobres tapias,


hechas también de barro,


pobre corral donde la hoz no siega,


sólo una cruz, en el desierto campo


señala tu destino.



Junto a esas tapias buscan el amparo


del hostigo del cierzo las ovejas


al pasar trashumantes en rebaño,


y en ellas rompen de la vana historia,


como las olas, los rumores vanos.



Como un islote en junio,


te ciñe el mar dorado


de las espigas que a la brisa ondean,


y canta sobre ti la alondra el canto


de la cosecha.



Cuando baja en la lluvia el cielo al campo


baja también sobre la santa hierba


donde la hoz no corta,


de tu rincón, ¡pobre corral de muertos!,


y sienten en sus huesos el reclamo


del riego de la vida.



Salvan tus cercas de mampuesto y barro


las aladas semillas,


o te las llevan con piedad los pájaros,


y crecen escondidas amapolas,


clavelinas, magarzas, brezos, cardos,


entre arrumbadas cruces,


no más que de las aves libres pasto.



Cavan tan sólo en tu maleza brava,


corral sagrado,


para de un alma que sufrió en el mundo


sembrar el grano;


luego sobre esa siembra


¡barbecho largo!



Cerca de ti el camino de los vivos,


no como tú, con tapias, no cercado,


por donde van y vienen,


ya riendo o llorando,


¡rompiendo con sus risas o sus lloros


el silencio inmortal de tu cercado!



Después que lento el sol tomó ya tierra,


y sube al cielo el páramo


a la hora del recuerdo,


al toque de oraciones y descanso,


la tosca cruz de piedra


de tus tapias de barro


queda, como un guardián que nunca duerme,


de la campiña el sueño vigilando.



No hay cruz sobre la iglesia de los vivos,


en torno de la cual duerme el poblado;


la cruz, cual perro fiel, ampara el sueño


de los muertos al cielo acorralados.



¡Y desde el cielo de la noche, Cristo,


el Pastor Soberano,


con infinitos ojos centelleantes,


recuenta las ovejas del rebaño!



¡Pobre corral de muertos entre tapias


hechas del mismo barro,

sólo una cruz distingue tu destino


en la desierta soledad del campo!



Miguel de Unamuno

11 comentarios:

Felipe dijo...

No sé si te he mandado comentario o no.Lo repito.En principio,no sabía lo de la planta, y después,el "turbio" Unamuno nos obsequia un poema muy de su estilo

Bicos

mariajesusparadela dijo...

No día mais indicado.

Anna Jorba Ricart dijo...

Dilaida, muy apropiados estos versos de Unamuno en este dia de hoy.
Todos recordamos "las pérdidas" tristes y dolorosas que han sucedido en nuestras vidas y aunque siempre están en nuestro pensamiento, esta entrada hace constancia y me sumo a tu recordatorio.
Deseo que sigas bien.

Juan Carlos dijo...

hermosa la flor, al igual que el poema.
Salu2

Isabel Martínez Barquero dijo...

Poema apropiadísimo para estas fechas, con el añadido de la profundidad de Unamuno.

En cuanto a la aquilea, me gusta mucho su aspecto, de siempre.

Bicos, muchos, pero muchos-muchos.

Rita dijo...

Precioso poema, no podía ser menos escrito por éste gran poeta.
Esas flores me gustan mucho, son muy alegres y frondosas, la foto la ha captado muy bien
Bicos

Isabel Barceló Chico dijo...

Una entrada muy completa, dilaida. Me encanta la foto que has puesto de la Aquilea y la información también, pues la desconocía. En cuanto a Unamuno, lo suyo no es la poesía, pero en ésta logra transmitir la emoción, sobre todo en el último verso. Besitos.

MAMÉ VALDÉS dijo...

No hay día que no descubra algo nuevo e interesante en la blogosfera, un saludo.

Txema dijo...

Unamuno y sus obsesiones. Desde kuego la muerte es una de ellas.

Bicos

zeltia dijo...

Un poema moi axeitado para este tempo. E moitas grazas pola traducción, encantoume lelo en galego.


e a pranta que alegre! [e por riba sana]

Aldabra dijo...

ni me suena la planta ni el nombre, claro, pero seguro que la vi muchas veces, me fijaré.

biquiños,