miércoles, 20 de enero de 2010

Eu confeso


Onte Isabel Martínez do blog El cobijo de una desalmada sacou unha entrada co título de " Un Divino". Isabel con suma mestría recolle a conversación entre dúas persoas que falan dunha terceira.

Cando rematei de ler a entrada, deime conta que na mesma situación eu daría as mesmas respostas e a miña conduta sería exactamente a mesma.

Antes de deixar o comentario penseino dúas veces, porque no fondo sentía que para quedar ben e parecer mellor persoa, tería que dicir todo o contrario do que sentía, o típico "hai que perdoar, non se pode ser rancorosa, só as malas persoas son incapaces de esquecer...". Ao final, decidín pór o que pensaba, a hipocresía non vai comigo, eu son como son, e comprendo a esa persoa que como conta Isabel non quería perdoar.

Ao longo da miña vida, dende que teño memoria, nunca lle fixen dano conscientemente a ninguén, o meu lema sempre foi "é mellor que te trepen que trepar ti" e iso fixo que levase uns cantos couces inesperados e dolorosos, a nivel familiar (os máis dolorosos), a nivel de amizade, a nivel profesional...

Dende hai algúns anos o meu lema cambiou "se me trepas unha vez, non vas ter ocasión de facelo outra" e non me importa que me consideren mala persoa, rancorosa ou outras cousas por o estilo; nin sequera isto é un intento de desculparme.

Gústome como son agora, non teño que disimular con ninguén. Por que sabedes o que pasa?, que antes eu non esqueceía, pero puña boa cara sen sentilo e iso corroíame por dentro.

Cando alguén che falla conscientemente o mellor é deixal@ de lado, que esa persoa sexa feliz (se pode ) polo seu camiño e eu xa tratarei de que o meu non se cruce co seu.

E despois desta confesión espero non escandalizar a ninguén, isto que acabo de confesar é o meu maior defecto, pero nin me arrepinto nin teño pensado cambiar.





Tradución ao castelán

Ayer Isabel Martínez del blog Él cobijo de una desalmada sacó una entrada con el título de " Uno Divino". Isabel con suma maestría recoge la conversación entre dos personas que hablan de una tercera.

Cuando terminé de leer la entrada, me di cuenta que en la misma situación yo daría las mismas respuestas y mi conducta sería exactamente la misma.

Antes de dejar comentario lo pensé dos veces, porque en el fondo sentía que para quedar bien y parecer mejor persona, tendría que decir todo lo contrario de lo que sentía, lo típico "hay que perdonar, no se puede ser rencoroso, sólo las malas personas son incapaces de olvidar...". Al final, decidí poner lo que pensaba, la hipocresía no va conmigo, yo soy como soy, y comprendo a esa persona que como cuenta Isabel no quería perdonar.

A lo largo de mi vida, desde que tengo memoria, nunca le hice daño conscientemente a nadie, mi lema siempre fue "es mejor que te pisen que pisar tu" y eso hizo que llevara unas cuantas coces inesperadas y dolorosas, a nivel familiar (las más dolorosas), a nivel de amistad, a nivel profesional...

Desde hace algunos años mi lema cambió "se me pisas una vez, no vas a tener ocasión de hacerlo otra" y no me importa que me consideren mala persona, rencorosa u otras cosas por el estilo; ni siquiera esto es un intento de disculparme.

Me gusto como soy ahora, no tengo que disimular con nadie ¿Por qué sabéis lo que pasa?, que antes yo no me olvidaba, pero ponía buena cara sin sentirlo y eso me consumía por dentro.

Cuando alguien te falla conscientemente lo mejor es dejarl@ de lado, que esa persona sea feliz (si puede) él/ella por su camino y yo ya trataré de que el mío no se cruce con el suyo.

Y después de esta confesión espero no escandalizar a nadie, esto que acabo de confesar es uno de mis muchos defectos, pero ni me arrepiento ni he pensado cambiar.


8 comentarios:

mariajesusparadela dijo...

Cada quen é cada quen, pero penso que se un veciño te pide algo, ainda que sexa o máis cafre da aldea, non llo negas. Estou tan segura diso en ti como en min. Cada quén é quen é, por riba da maldade ou do retorcemento de outros.

Isabel Martínez dijo...

Todos debemos confesar, porque a todos nos han herido alguna vez.

Como he dicho hace poco en una respuesta, no soy de natural rencoroso, pero, como a ti, la vida me ha enseñado a defenderme. Y me defiendo como tú, pasivamente, alejándome lo más posible. Lo contrario creo que sería masoquismo.

Una entrada valiente y muy hermosa. Te agradezco tus palabras hacia mí y te diré que, aquí, tú bordas el tema.

Por cierto, la leí en gallego primero. Cada vez lo entiendo más y no veas cómo me agrada. Supongo que en la conversación estaría perdida.

Un fortísimo abrazo.

RGAlmazán dijo...

Creo que por encima de todo hay que ser sincero. Si es posible, ni mentiras piadosas. En mi caso ha sido una cuestión de tiempo, hace ya mucho que me importa poco lo políticamente correcto y voy al grano, sin mirar las consecuencias. Trato de no hacer daño a nadie pero desde luego, evito que me lo hagan, aunque para ello tenga que hacer frente, a veces, a situaciones no muy agradables. Es una cuestión de aprendizaje, a mi edad ya no estoy por las contemplaciones. Bicos.

Salud y República

Felipe dijo...

A veces el rencor es tan grande que no es capaz de oír la voz de nuestra conciencia

Suele ocurrir muy a menudo


Bicos

Isabel Romana dijo...

Estoy completamente de acuerdo contigo. Hay gente de la que es preferible estar a muuuuucha distancia para que sus zarpazos no nos lleguen. ¿Por qué habríamos de empeñarnos en mantenernos a tiro para que nos vuelvan a machacar? Yo me tengo por buena persona, pero desde luego hay algunas cosas que no las perdono. Besos, querida amiga.

Eastriver dijo...

Me parece honesto lo que dices... Me aburre soberanamente lo políticamente correcto. Para mí es totalmente diferente lo políticamente correcto de lo educado o de las buenas intenciones. Educación siempre, buenas intenciones también, honestidad en suma... pero ¿políticamente correcto? no sé, no sé, prefiero la autenticidad.

Dilaida, me encanta leer gallego. En la facultad me atreví con poesía galaico portuguesa, que era en gallego medieval, aunque nos la daban en castellano (el profe era gallego, eso sí, era una asignatura de filología gallega). Me gusta leer tu lengua, y lo entiendo todo bastante aunque no al cien por cien. ¿Trepar es pisar? Qué fuerte, qué cosas tiene la etimología. Luego en la conversación me perdería mucho, claro, pero como mínimo leerlo me gusta. Mi apoyo por todo lo referente al gallego que estáis haciendo mucho ruido y eso está bien.

Aldabra dijo...

Pois tés toda a razón, eu tampouco son tan boa para non sentir rancor ou odio (nalgunha ocasión e momentos contados). Cando nos firen nos doe e non hai volta de folla. Co tempo é verdade tamén que eses sentimentos témplanse e xa só sentimos indiferenza.

biquiños,

Cosmo dijo...

Alejarse de personas nocivas no es rencor,es autodefensa.
Yo estoy practicando este ejercicio de pasar de algunos familiares muy dañinos y es difícil, con otras personas no es tan duro pero hay que hacerlo por higiene mental aunque tengo la suerte de no ser rencorosa porque si lo fuera,entonces sí que no se puede desconectar del daño recibido.Abrazos