miércoles, 9 de noviembre de 2011

Abellón


Abellón

A danza do abellón, que se efectuaba imitando o voo do abellón ao redor do cadáver nalgúns pobos costeiros do sur de Galicia, Rías Baixas. É un antigo rito funerario no que todos os familiares e asistentes ao velorio dun cadáver, formando roda collidos da man, daban voltas ao redor do corpo imitando o zumbido dun abellón. Este ritual foi recollido por Alfredo Brañas por mor dun velorio no que el participou. Críase que se algún dos participantes falaba ou interrompía o baile por calquera causa, sería o primeiro dos presentes en morrer.



Unha noite de inverno en que eu estaba

nun tallo xunto ao lume e me quentaba

mans e pés, dito sexa con perdón,

sentín petar con forza á miña porta,

e coidando que houbese algunha liorta,

fun abrir cun fungueiro e cun tizón.


Desfechei e atopeime co fociño

de Alifonso, do fillo de Goriño,

que é por certo un garrido e bo rapaz.


Viña calado e feito un choromicas

porque morrera a tía das Furricas,

que ao amencer lle dera un paratrás.


------------------ Agora imos

a velala esta noite no “abellón”.


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Sentaron no chan todos á roda;


o rapaz coa rapaza se acomoda,

cal se fora unha festa a comezar,

e por máis que cheirase a tía Sabela.


Principiou ás nove a larpadela

despois que se acabara de rezar.

Primeiro unha garrafa de augardente

correu de man en man, logo unha enchente

de sardiñas salgadas se tomou;

e no prebe das mesmas...cousa boa!

fixeron sopas con algunha broa

que enriba do mantel se esnaquizou.


Os noivos xa picados coa bebida

apertaban á noiva esmorecida

contra do seu peito con amor,

e alí loitando a xuventude axúntase,

entrementres no cuarto da defunta,

só hai un silencio aterrador!


Houbo xogos de prendas e barullo

onde tanto menearon o bandullo,

que rematou algún por vomitar,

e as nenas xa mareadas da conciencia

impúñalles o xogo en penitencia

nas meixelas da morta ir bicar.


Collidos pola man os concorrentes,

e fungando baixiño e entre os dentes,

foron da morta á triste habitación,

e volteando ao redor da defuntiña,

o vello, a vella, o mozo, e a mociña

fungaban como funga un “abellón”.


Pobre daquel que dese algunha fala

ou de bulir deixase pola fala!

Sinal era de morte non fungar...!


As honras do “abellón” son tan precisas

como son para os cregos moitas misas

e o gando e o ligón para labrar.


Ao redor do cadáver da velliña,

deron volta os mozos tan axiña,

que o piso comezou a menear,

e co peso quizais de tanta xente

afundíronse as táboas de repente

e todos a un cortello foron dar.


-A de Deus! A de Deus! algúns berraban


que boca abaixo dun pontón colgaban


ou caeran feridos contra o chan.

As rapazas erguíanse doridas

e outras,coas pernas xa medio rompidas,

chamaban polo cura e o sancristán.


Unha vella caeu escarranchada

facendo ao caer unha esmechada

no curuto da testa, e o mirar

que mesmo polo aire enriba dela

viña con caixa e tapa a tía Sabela,

quedou morta no sitio sen falar.


Un mozo dende arriba caeu en baixo

envolto coa cabeza no refaixo

dunha rapaza linda coma un sol,

e feitos un novelo os dous collidos,

cando deron no chan esmorecidos,

ela caeu en duro e el en mol.


Os berros cando o piso se desfonda

oiranse en tres leguas á redonda...


A xustiza nun verbo alí chegou;

polo seu mando foron recollidos

a vella morta e os demais feridos,

e todo sosegado se quedou.


Que vente ou xee, faga sol ou chova,

xa non houbo outra cousa en Vilanova

por moito tempo máis de que falar,

pero, xuncras me leve! se as rapazas

e os mozos do “abellón” inda hoxe trazas

teñen polo que eu sei de escarmentar.


Non hai festa sen gaita nin foguetes,

nin capa vella que non teña setes

nin morto sen enterro nin “abellón”...



E logo a mocidade procura axiña

que onde haxa defunto ou defuntiña

se faga un “abellón” para loitar;

e entre tombos e bicos, eles, e elas,

andan todos alí ás apalpadelas

esmagando a moral nese apalpar.


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* Debido a súa extensión eliminei algúns fragmentos. Está posta por min en galego normativo


Versión en castelán


La danza del abejorro
”, que se efectuaba imitando el vuelo del abejorro alrededor del cadáver en algunos pueblos costeros del sur de Galicia, Rías Baixas . Es un antiguo rito funerario en el que todos los familiares y asistentes al velatorio de un cadáver, formando rueda cogidos de la mano, daban vueltas alrededor del cuerpo imitando el zumbido de un abejorro. Este ritual fue recogido por Alfredo Brañas a raíz de un velatorio en el que él participó. Se creía que si alguno de los participantes hablaba o interrumpía el baile por cualquier causa, sería el primero de los presentes en morir.


Una noche de invierno en que yo estaba

en un banco junto a la lumbre y me calentaba

manos y pies, dicho sea con perdón,

sentí llamar con fuerza a mi puerta,

y temiendo que hubiera alguna reyerta,

fui a abrir con una tranca y con un tizón.


Abrí la cerradura y me encontré con los hocicos

de Alifonso, el hijo de Goriño,

que es por cierto un garrido y buen chaval.


Venía callado y hecho un llorica

porque había muerto la tía de las Furricas,

que al amanecer le había dado un soponcio.


------------------ Ahora vamos

a velarla esta noche en el "abellón".

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Se sentaron en el suelo todos a la rueda;

el mozo con la moza se acomoda,

cual si hubiera sido una fiesta a comenzar,

y por más que oliera la tía Sabela.

Principió a las nueve la comilona

después que se hubiera acabado de rezar.

Primero una garrafa de aguardiente

corrió de mano en mano, luego una comilona

de sardinas saladas se tomó;

y en el jugo de las mismas... ¡cosa buena!

hicieron sopas con algún pan de maíz

que arriba del mantel se desmenuzó.


Los novios ya picados con la bebida

apretaban a la novia desfallecida

contra su pecho con amor,

y allí luchando la juventud se auna,

mientras en el cuarto de la difunta,

¡sólo hay un silencio aterrador!


Hubo juegos de prendas y barullo

donde tanto menearon la barriga,

que terminó alguno por vomitar,

y las niñas ya mareadas de conciencia

les imponía el juego en penitencia

en las mejillas de la muerta ir a besar.


Cogidos por la mano los concurrente,

y bufando bajito y entre dientes,

fueron de la muerta a la triste habitación,

y volteando alrededor de la defunta,

el viejo, la vieja, el joven, y la mocita

bufaban como funga un "abellón".


Pobre de aquel que diese alguna voz

o de moverse dejase por hablar!

¡Señal era de muerte no bufar...!


Las honras del "abellón" son tan precisas

como son para los curas muchas misas

y el ganado y el ligón para labrar.


Alrededor del cadáver de la viejecita,

dieron vuelta los jóvenes tan rápido,

que el piso comenzó a moverse,

y con el peso quizás de tanta gente

se hundieron las tablas de repente

y todos a una cuadra fueron a dar.

-¡La de Dios! ¡La de Dios! algunos chillaban

que boca abajo de una vigueta colgaban

o habían caído heridos contra el suelo.

Las mozas se erguían doloridas

y otras,con las piernas ya medio rotas,

llamaban por el cura y el sacristán.


Una vieja cayó esparrancada

haciendo al caer una herida

en la coronilla de la cabeza, y al mirar

que mismo por los aires por encima de ella

venía con caja y tapa la tía Sabela,

quedó muerta en el sitio sin hablar.


Un joven desde arriba cayó abajo

envuelto con la cabeza en el refajo

de una moza linda como un sol,

y hechos un ovillo los dos cogidos,

cuando dieron en el suelo desvanecidos,

ella cayó en duro y él en blando.


Los gritos cuando el piso se hunde

se oirán en tres leguas a la redonda...


La justicia rapidamente allí llegó;

por su mando fueron recogidos

la vieja muerta y los demás heridos,

y todo sosegado se quedó.


Que sople el viento o hiele, haga sol o llueva,

ya no hubo otra cosa en Vilanova

por mucho tiempo más de que hablar,

pero, ¡judas me lleve! si las mozas

y los jóvenes del "abellón" aun hoy difícil lo

tienen por lo que yo sé de escarmentar.


No hay fiesta sin gaita ni cohetes,

ni capa vieja que no tenga sietes

ni muerto sin entierro ni "abellón".


La familia su reputación perdería

sin hacer esa triste romería

que las cuerdas hace gemir del corazón.


Y por parte de la infamia que los parientes

recogen si no dan esas comilonas,

el difunto de los suyos se olvidará;

y pues ya que sus cenizas no honraron,

los amigos que en muerte así lo burlaron,

a todos desde el cielo maldicirá.


Y entonces la juventud procura tan pronto

donde haya difunto o defunta

se haga un "abellón" para luchar

y entre tumbos y besos, ellos, y ellas,

andan todos allí a tientas

aplastando la moral en ese apalpar.

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* Debido a que es muy extensa eliminé algún fragmento en el poema. La traducción al castellano es mía.

14 comentarios:

Aldabra dijo...

non tiña nin idea desta danza do abellón... mira que se facían [e fánse] cousiñas raras.

biquiños,

emejota dijo...

Muchas gracias por enseñarnos estas antiguas tradiciones, anda y que no se les puede "sacar punta" ;). La imagen es magnífica. Bico.

Isabel Martínez Barquero dijo...

Me ha resultado muy curiosa esta danza del abejorro. Sin duda, entronca con tradiciones ancestrales de la tierra gallega.
Por si acaso, y leído lo leído, yo bailaría hasta caer rendida, jajaja.
Bicos, querida Dilaida.

mariajesusparadela dijo...

Teño idea de algún outro poeta falando de tan "bárbara costumbre".
A foto é preciosa e precisa.

Maripaz Brugos dijo...

Como me gusta que nos traigas esas tradiciones de tu tierra. Son costumbres muy curiosas y a veces enraizadas en la sociedad actual. Otras, con el paso del tiempo se pierden porque los tiempos han cambiado.
Me has hecho sonreir.
Bicos

Felipe dijo...

¡Qué extrañas tradiciones y qué singulares!

Venir aquí a tu casa es para aprender y,en parte,quedarse un poco asombrado por lo que nos cuentas.Gracias

Bicos

Juan Carlos dijo...

Es una hermosa poesía. De esta costumbre no tenía ni idea.
Salu2

Isabel Barceló Chico dijo...

Curioso rito, del que merecería la pena conocer el origen y comprenderlo. La vida siempre está ligada a la muerte... Un abrazo, querida amiga.

RGAlmazán dijo...

No conocía esta tradición. Me parece muy interesante. Los ritos funerarios dicen mucho de los pueblos que los practican.
La foto preciosa.
Bicos

Salud y República

Txema dijo...

Curioso poema. Me llama siempre la atención la historia e historias de Galiza.

bicos

m.eugènia creus-piqué dijo...

Que tradiciones más curiosas Dilaida, no me se ni una pero me gusta leerlas, el Abellón en catalán se llama Borinot (se pronuncia Burinót).Petonets guapa.

felicitat dijo...

Cosas de antaño, muy gracioso el poema y muy bonita tradición. Hoy día es que ya no tenemos ni gracia ni pena para casi nada de estos eventos, en fin. Preciosa Alicia! y los chavales también, van creciendo. Besos,:)

zeltia dijo...

que interesante ese rito mortuorio!
Alfredo Brañas destas cousas sabíache moito!

[grazas a tí por nolas facer chegar dun xeito tan ameno]

Kaplan dijo...

Non coñecía esta tradición da danza do abellón. Grazas por compartila.