jueves, 21 de junio de 2012

"Cando España era rica"



Río Búbal
 


 
Muíño en ruínas ao carón do río Búbal, concello de Carballedo (Lugo),

  
Tiven unha casa guapa,
e lucín roupas, a eito,
e os amigos (que eran moitos!)
recricábanme o sombreiro...
Camiñaba sobre rosas,
e durmía en terciopelos.
Como o mundo xira e xira,
colleume a volta do veo!
e levo roupas turbiñas;
e acólleme un pardiñeiro.
Os amigos, (que son poucos...)
a constipación temendo,
van de présa, e non reparan...

Gasto zocos, e rouceo
sobre as charumelas murchas:
adormezo en pobre leito...
Os meus traballos non me doen;
ben o sabe Deus do ceo!
Inda máis, bendigo un dano,
que me aprendeu o mal alleo:

Agora dóenme os ispidos 
agora choro cos famentos,
que camiñan sobre espiñas
e non atopan un palleiro,
onde o corpo, arrepiado,
arrecade refuxelo.
Malpocados, meus pobriños!
meus filliños...! Canto peno
por non ter lugar para todos
na estreitez do meu celeiro!

Porque a miña bica, moura,
para vós non de roleiros;
(ohm, meu Cristo! quen puidese
bendecila cos teus dedos!)
e non presten as miñas xergas,
para vos alfonxar, un lenzo!
Camiñades polos toxos...
magoádesvos sobre os rebos...
Só son desgraciadiña,
por non ter con que valervos!
   Ai! se de prata se tornase
a cruz do remordemento!

 Canto, feito, non fixese!
canto fixese, non feito!


 

           Cando eu era rica   Francisca Herrera Garrido


Versión en castelán
  
   Tuve una casa guapa,
y lucí ropas, a mansalva,
y los amigos (¡qué eran muchos!)
me alzaban el sombrero...
Caminaba sobre rosas,
y dormía en terciopelos.
Como el mundo gira y gira,
¡me cogió la vuelta el velo!
y llevo ropas turbias;
y me acoge un corralón.
Los amigos, (que son pocos...)
la constipación temiendo,
van de prisa, y no miran...

Llevo zuecos, y doy vueltas
sobre las pinochas secas:
duermo en pobre lecho...
Mis trabajos no me duelen;
¡bien lo sabe Dios del cielo!
Aun más, bendigo un daño,
que me enseñó el mal ajeno:
Ahora me duelen los desnudos
ahora  lloro con los hambrientos,
que caminan sobre espinas
y no encuentran un pajar,
donde el cuerpo, estremecido,
encuentre refugio.
¡Infelices, pobrecitos!
¡hijos míos...! ¡cuánto peno
por no tener lugar para todos 
en la estrechez de mi granero!
Porque  mi torta, morena,
para vosotros no de porciones;
(¡oh, Cristo mio! ¡quién pudiese
bendecirla con tus dedos!)
y no sirvan mis jergas,
para  abrigaros, ¡un lienzo!
Camináis por los tojos...
os dañáis sobre los desescombros...
Sólo soy desgraciadita,
¡Por no tener con que socorreros!

   ¡Ay! si de plata se volviese
la cruz del remordimiento!

¡Cuánto, hecho, no haría!
¡Cuánto haría, no hecho!
                                          Francisca Herrera Garrido

12 comentarios:

Isabel Martínez Barquero dijo...

Desde el envés, siempre se medita más, hasta nos volvemos filósofos y nos arrepentimos de todos los cuidados que no adoptamos cuando había.
Lo más tremendo de nuestra actual España achuchada es que la pobreza incide en los de siempre, en quienes no tuvieron culpa. Y los ricos se hacen más ricos.
Uf, no sigo, que me enciendo.
Bicos para ti.

Eastriver dijo...

Me dejas sin decir qué decir, nada medianamente original al menos. Me recuerda un poco a una leyenda o cuento popular catalán...

Sólo espero que la palabra corralón no sea premonitoria... Tú ya me entiendes!!! (así que me quedo con pardiñeiro, mil veces más bonita, dónde vas a parar...)

Maripaz Brugos dijo...

Una manera muy bella de decir cosas muy tristes.
Siempre encuentras las palabras acertadas.
Estoy de acuerdo con Isabel.
Bicos.

ARO dijo...

Estupendos versos, cargados de actualidad, quiero decir que describen perfectamente lo que nos está pasando. Un saludo.

Aldabra dijo...

é que así es a roda da vida, agora estamos enriba pero por calquera circunstanica pódemonos ver abaixo...

fermosa maneira de decilo.

non coñecía a Francisca.

graciñas e bicos,

Juan Carlos dijo...

¡Jo! ¡Qué cierto y, espero que no, premonitorio!
Esas fotos que pusiste en la entrada me recuerda que tengo hechas unas fotos a unos molinos de agua por Pontevedra que a ver si recupero y las pongo en el blog. ¡Qué lugares tan hermosos!
Salu2

Isabel Barceló Chico dijo...

Una de las verdades que relata este poema es la de los amigos o, mejor, falsos amigos que se arriman al fulgor del dinero y luego, cuando se pierde, salen huyendo. La otra cara de la moneda es, precisamente, el reconocer a los verdaderos amigos aunque, francamente, si nos los habías reconocido antes... Un abrazo muy fuerte.

zeltia dijo...

moi ben traído...
pronto podemos estar calquera así, ou alguén querido, tal como van as cousas...

RGAlmazán dijo...

La humildad y la dignidad hay que mantenerla, sobre todo cuando no se tiene gran cosa. Entonces se aprecia mejor el valor de las cosas.
Bicos

Salud y República

emejota dijo...

Ya ves que llego tarde, pero llego. Me ha impresionado leerlo, está impregnado de tanto amor materna, es tan triste involucionar, y sin embargo ocurre y cuesta asumirlo.
Las imágenes son gallegas pero también podrían ser astures... tan familiares. Bsss.

Rita dijo...

Que bonitas las fotos de tu Galicia, éste año le volveré a echar un vistazo, me quedaron muchas ganas
Bicos

MAMÉ VALDÉS dijo...

¿Cuantas generaciones tendrán que pasar para volver a ser "ricos"? Un saludo.