jueves, 25 de agosto de 2011

Cousas da vida




Levaba anos sen vela, aínda que non vivían lonxe unha da outra. Xa non lembraba a última vez que falaron ou discutiron, porque iso era o que fixeran as últimas veces.

Viuna que viña pola beirarrúa de enfronte e recoñeceuna ao momento, pasaran moitos, moitos anos, estaba máis vella, máis gorda, pero era "ela".


-Mira, enfronte, aí vén a túa avoa.


-Ah, pois si, é a túa nai, que facemos?


-Eu seguir, ti o que queiras.


-Pois ti verás, se non queres falarlle, eu sigo. É a túa nai, a miña es ti. Ademais a última vez que a atopei na rúa só facía falarme do guapo que é o outro neto, coma se eu fose a curmá do pobo. Esqueceuse que ao meu irmán aínda non o coñece.

"Ela" seguiu como se non as vira, aínda que era difícil non ver á súa filla e á súa neta, pero ela xa tiña experiencia nisto, non era a primeira vez que o facía.


Nunca a quixo coma unha filla, cando era meniña, unha das poucas veces que foran xuntas pola rúa, atoparon a unha coñecida.

-Canto tempo sen verte!, que é da túa vida?... e esta rapaza, é túa irmá?

Non se atreveu a abrir a boca para negala, pero a súa filla viu como movía a cabeza para afirmar que era a súa irmá.

Por que discutiran a última vez?. Precisamente porque "ela" esqueceu que estaba a falar coa súa filla, o subconsciente xogoulle unha mala pasada.

Había algún tempo, unha amiga que vive no mesmo edificio no que vive "ela", chamouna por teléfono para contarlle que ouvira como lle dicía a unha veciña que só tiña tres fillas e un neto.




Que pode mover a unha muller a esquecer, avergoñarse, repudiar, vivir de costas ao fill@, a pesar de que o único delito de es@ fill@ foi haber nacido?




Por que a filla non cruzou a rúa e se acercou á súa nai ?

Por que non perdoar unha vez máis?







->Versión en castelán




Llevaba años sin verla, aunque no vivían lejos una de la otra. Ya no recordaba la última vez que hablaron o discutieron, porque eso era lo que hacían las últimas veces.


La vio que venía por la acera de enfrente y la reconoció al momento, habían pasado muchos, muchos años, estaba más vieja, más gorda, pero era "ella".


-Mira, enfrente, ahí viene tu abuela.


-Ah, pues sí, es tu madre, ¿qué hacemos?


-Yo seguir, tú lo que quieras.


-Pues tú verás, si no quieres hablarle, yo sigo. Es tu madre, la mía eres tú. Además la última vez que la encontré en la calle sólo hacía hablarme de lo guapo que es el otro nieto, como si yo fuera la prima del pueblo. Se olvidó que a mi hermano aún no lo conoce.


"Ella" siguió como si no las hubiera visto, aunque era difícil no ver a su hija y a su nieta, pero ella ya tenía experiencia en esto, no era la primera vez que lo hacía.


Nunca la quiso como una hija, cuando era niña, una de las pocas veces que fueran las dos juntas por la calle, encontraron a una conocida.

-¡Cuánto tiempo sin verte!, ¿qué es de tu vida?... ¿ y esta niña, es tu hermana?

No se atrevió a abrir la boca para negarla, pero su hija vio como movía la cabeza para afirmar que era su hermana.


¿Por qué habían discutido la última vez?. Precisamente porque "ella" olvidó que estaba hablando con su hija, el subconsciente le jugó una mala pasada.



Hacía tiempo, una amiga que vive en el mismo edificio en el que vive "ella", la llamó por teléfono para contarle que había oído como le decía a una vecina que sólo tenía tres hijas y un nieto.



¿Qué puede mover a una mujer a olvidar, avergonzarse, repudiar, vivir de espaldas a un(@) hij@ a pesar de que el único delito de es@ fill@ fue el haber nacido?



¿
Por qué la hija no cruzó la calle y se acercó a su madre?

¿Por qué no perdonar una vez más?


14 comentarios:

Encarni dijo...

Conozco algunos casos de este tipo, y no puedo comprender como pueden llevar años si hablarse, no lo comprendo. Lo cierto de todo esto es que a la mitad del camino están la una de la otra, y por una cuestión de orgullo ninguna de las dos da el primer paso. Lo que es penoso.

Un abrazo.

mariajesusparadela dijo...

Pois eu non entendín nada.

RGAlmazán dijo...

Pues sí, las relaciones humanas son difíciles, y las familiares son más difíciles porque suele haber más contacto, y el contacto puede producir roces que se pueden convertir en riñas o separaciones.
Sin embargo, debemos bajar nuestros humos, nuestro orgullo, tener menos en cuenta lo que consideramos afrentas e ir a lo importante, el cariño.
Bicos

Isabel Martínez Barquero dijo...

Caracteres testarudos, Dilaida. O bien, egoísmo atroz, no querencia de la propia estirpe, orgullo... Las relaciones humanas son muy complejas y las familiares, aún más. Aunque no comprendo esta actitud hacia una hija y una nieta, ni la actitud hacia una madre.
Bicos.

Felipe dijo...

A veces,el corazón se vuelve piedra y como tal carece de sentimientos.

Triste.Muy triste.

Bicos

emejota dijo...

Agggg, de conflictos filiales aprendí un rato mientras vivió mi madre. Lo único que puedo entender en estos casos es un tipo de emocionalidad desviada. Razones diversas, muchas veces por simples juegos de dominio o poder o envidia o .... ufff tantos. Solo se que me ayudaron para tener claro como tratar a mis hijos, aunque fuera enseñanza "a la inversa". Beso.

zeltia dijo...

Non sabería que dicir, porque esas cousas costame moitísimo comprendelas.

paideleo dijo...

É triste levarse mal na familia pero non é infrecuente, desgrazadamente.
A propósito, miro que aparece unha tal Alicia xunto aos teus netos.
Medrou a familia, seica ?.

Concha López Fernández dijo...

Nunca entendín nin entenderei que se lle torza a cara a alguén, e menos a alguén tan achegado coma os fillos/as, ás nais, ás avoas ou aos netos/as. Pero pasa moi a miúdo, vai ti saber por que.

Xan dijo...

É terrible esa negación dun mesmo, esa forza para o rancor , esa incapacidade de amar.
Bicos

Jose Vte. dijo...

Es triste que hayan esos conflictos entre familias, entre padres e hijos, pero sobre todo se dan entre hermanos, y las herencias suelen tener mucha culpa.
¡Que pena!

Ciberculturalia dijo...

Cuánto dolor produce el rencor y el no tener capacidad de perdón, verdad?
Bonito relato
Un beso

ARO dijo...

No hay peores desencuentros que los que se producen en el seno de la familia; son más duros y duraderos que ninguno otro.

Aldabra dijo...

Buf, esto da para verter ríos de tinta pero así a bote pronto te digo que si alguien hace mucho mucho daño, aunque sea de la familia, padre madre o maría santísima, pues hay que apartarse de él por mucho que duela.

Se puede dar una oportunidad, dos o incluso tres pero no hay porque dejarse pisotear ni ser menospreciado por nadie, menos por alguien de tu misma sangre.

yo lo tengo muy claro... un día [harta ya de algunos malos rollos estúpidos] le dije a mi madre: "Si quieres que mañana vuelva a venir a tu casa, cambia de actitud porque considero que me estás amargando sin necesidad y no lo voy a consentir"... Las cosas cambiaron si no, lo hubiera cumplido.

biquiños,

biquiños,